lunes, 22 de junio de 2009

El aprendizaje y el desarrollo de las competencias

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Puede definirse al aprendizaje como la adquisición de una nueva conducta en un individuo a consecuencia de su interacción con el medio externo. Luego entonces, puede decirse que el aprendizaje es un proceso que experimentan en forma interna las personas.
Son factores que influyen en el aprendizaje el interés y las circunstancias bajo las cuales se puede dar. El interés pudiera ser el que el alumno ya tiene o que el docente pudiera despertar en él. Mientras que las circunstancias tienen que ver con el aprovechamiento de los elementos del entorno para favorecerlo.
Bajo la perspectiva del desarrollo de competencias y el constructivismo, el aprendizaje no solamente se puede reducir al conocimiento y comprensión de los contenidos de disciplina alguna, sino además, al nivel en que aprendió determinadas habilidades para poner en práctica tales contenidos y la manera que cambio su conducta con relación a entender y vivir los valores que lo prepararon para su desarrollo como parte de una sociedad.
Luego entonces, desde esta nueva manera entender el aprendizaje, resulta parcial e inequitativo medirlo basándose primordialmente en la aplicación de instrumentos que tengan en cuenta los contenidos disciplinares únicamente, debiéndose considerar elementos que incluyan la posibilidad de valorar el desarrollo de habilidades y conductas. Tarea que viene a transformar las acostumbradas formas de entender la evaluación de los aprendizajes y el consecuente diseño de nuevas estrategias que pudieran basarse en la observación y registro como elementos valorales.

Concepciones de aprendizaje

En el anexo único del documento mediante el cual se justifica la implementación de la Reforma Integral de la Educación Media Superior se atienden las circunstancias de los aprendizajes significativos y del constructivismo.
Con relación a los aprendizajes de los alumnos, se argumenta que para mejorar la calidad de la educación media superior éstos aprendizajes deben ser significativos; es decir, que los jóvenes, en su vida cotidiana y en sus aspiraciones, reconozcan la aplicación de lo que aprenden en la escuela.
En este sentido, las propuestas del Aprendizaje Significativo de Ausubel y J. Novak coinciden plenamente toda vez que señalan que el aprendizaje debe ser significativo, no memorístico. Que la funcionalidad de los aprendizajes depende de que tengan interés, que se vean útiles.
Por otra parte, del documento citado se entiende que el enfoque de competencias se fundamenta en una visión constructivista, mediante la cual se entiende que el aprendizaje lo construyen los alumnos quienes estructuran los nuevos conocimientos con los previos y teniendo como escenario su interacción social. El docente asume, entonces, la responsabilidad de crear ambientes de aprendizaje y situaciones adecuadas al enfoque de aprendizaje por competencias.
El Constructivismo propuesto por J. Piaget considera la construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con el medio. Lo que se puede aprender en cada momento depende de la propia capacidad cognitiva, de los conocimientos previos y de las interacciones que se pueden establecer con el medio. Aprender no significa ni reemplazar un punto de vista (el incorrecto) por otro (el correcto), ni simplemente acumular nuevo conocimiento sobre el viejo, sino más bien transformar el conocimiento. La educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que los errores son la base del aprendizaje.

El Socio-constructivismo basado en ideas de Vigotski, considera los aprendizajes como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos, pero inseparable de la situación en la que se produce. Enfatiza en los siguientes aspectos: aprender es una experiencia social donde el contexto es muy importantes y el lenguaje juega un papel básico como herramienta mediadora, no solo entre profesores y alumnos, sino también entre estudiantes, que así aprenden a explicar, argumentar; aprender significa "aprender con otros", recoger también sus puntos de vista. El aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores. La interpretación es personal, de manera que no hay una realidad compartida de conocimientos. Cada alumno construye (reconstruye) su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas su contexto

sábado, 23 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

La mayor parte de los profesores de la educación media superior carecemos de los conocimientos técnico–pedagógicos que permitan realizar con mayor eficiencia nuestra labor docente. Somos profesionistas que conocemos y manejamos los contenidos de las materias que impartimos, pero carecemos de los elementos que favorezcan el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos. Sin embargo, seguro estoy que tenemos un elemento importante a nuestro favor y es el profesionalismo con que intentamos cumplir con nuestra delicada tarea formativa.

En mi caso, soy Ingeniero Civil de profesión, con estudios de posgrado (Maestría en Ingeniería) y una antigüedad como docente de 18 años en nivel básico (secundaria) y 16 en educación tecnológica (CBTis N0. 255). Mi inclinación por la enseñanza me ha llevado a cursar un diplomado y diversos cursos y talleres relacionados con el quehacer docente; pero,…. nunca termina uno de aprender.

El ser maestro, pienso, es algo que se trae desde que se nace. Desde mi época como estudiante de tercer grado de secundaria disfrutaba el poder explicar en el pizarrón algunos problemas de física y de matemáticas, a dos o tres compañeros que no entendían y por ello se quedaban después de clases.

Posteriormente, por necesidades particulares de la secundaria (falta de maestros) donde había estudiado, tuve la oportunidad, siendo estudiante de preparatoria, de impartir la materia de Historia Universal del tercer grado, durante dos ciclos escolares.

Una vez que terminé el bachillerato, inicié mis estudios en la carrera de Ingeniero Civil, en es Instituto Politécnico Nacional, del cual egresé en el año de 1987, para incorporarme al ejercicio de mi profesión durante dos años.

Mi gusto por la enseñanza me llevó a cursar la Maestría en Ingeniería, en la Universidad Autónoma de Quéretaro, con la intención de dedicarme a la docencia y a la investigación. Durante un importante lapso de tiempo de estancia en la ciudad de Querétaro, fungí como capacitador del Instituto de Capacitación de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción, atendiendo grupos con cursos relacionados con la construcción de viviendas,

Por cuestiones del destino y ante la invitación del entonces director de las escuelas secundaria y preparatoria de mi ciudad de origen, y donde actualmente radico (Tarimoro, Guanajuato), inicié formalmente mi experiencia como profesor frente a grupo impartiendo clases en secundaria, preparatoria y, posteriormente, en el CBTis No. 255.

En la actualidad dedico el tiempo completo a la educación y me siento satisfecho porque pienso es lo que me gusta, aunque estoy consciente de lo trascendental y delicado de tan noble profesión. Esto último por que tenemos la seria responsabilidad de participar en la formación de académica, personal y profesional de seres humanos. Dejé de construir obras de infraestructura para construir personas.

Tengo la agradable experiencia de trabajar con tanto con alumnos de secundaria como los de bachillerato tecnológico. Observo, en muchos casos, como los jóvenes se van desarrollando como personas. Comparo y veo que, en general, los alumnos de bachillerato tienen una actitud más favorable para el aprendizaje, debido seguramente al grado de madurez emocional que han alcanzado, sobre todo a partir del cuarto semestre en adelante. Sin embargo, es un mayor compromiso el trabajar en el nivel medio superior por varias razones, una de ellas tiene que ver con el la etapa decisiva que viven; al menos en mi entidad federativa, donde es el nivel de mayor deserción.

Es satisfactorio ver como algunos jóvenes que egresan del bachillerato continúan estudiando a nivel superior y, muchos otros, actualmente son profesionistas que están sirviendo a la sociedad y han logrado metas importantes en lo personal y profesional. Y, contrario a esto último, no me agrada la falta de interés por aprender en algunos alumnos, sobre todo en los primeros semestres, así como la actitud de autoridades educativas, sociedad y padres de familia al tratar de responsabilizar únicamente al docente de los resultados educativos, intentando evadir con ello el cumplimiento de las obligaciones que corresponde asumir a cada una de las partes.

viernes, 22 de mayo de 2009

La aventura de ser docente

La lectura del material que nos fue proporcionado inevitablemente me ha conducido a hacer un recuento y reflexión acerca de mi propia aventura de ser maestro.

Coincido en que las grandes satisfacciones de la vida están estrechamente relacionadas con hacer lo que más me gusta, y una parte fundamental, al menos en mi trabajo como docente, es la de asumir el reto de descubrir el cómo hacerlo.

Entiendo que la renovación pedagógica en fundamental porque determina la adaptabilidad que pueda tener a la dinámica, siempre cambiante, de los factores que influyen en el hecho educativo.

En la parte en la que José M. Esteve alude al profesor de secundaria es simplemente un reflejo de mi vivencia como docente. Mi formación académica me dio cierto conocimiento y dominio de los contenidos de las asignaturas que he impartido, pero no me dio las herramientas para poder compartir adecuadamente esos conocimientos y, por otra parte, quise entender que mi responsabilidad al frente de un grupo se reducía a dictar una cátedra y a demostrar el pleno dominio de los contenidos temáticos: era como el conductor de un autobús urbano que se preocupaba por cumplir a tiempo mi recorrido, sin importar quién se hubiera subido o bajado en el camino y en qué momento.

Por otra parte, me parece interesante la forma en que el autor ve el uso del razonamiento y el diálogo como elementos fundamentales para que el grupo funcione sin conflictos. Finalmente la idea es que los alumnos entiendan que el profesor no es un enemigo, sino un aliado, una persona interesada y preocupada por su desempeño académico.

Los saberes de mis estudiantes

Resulta por demás evidente el gusto de los jóvenes por tener acceso al uso de Internet, sobre todo si de chatear, bajar videos, música, fotos e imágenes se trata. Apreciación que resulta después de haber consultado a los alumnos de los segundos grados, grupos C y D, de la especialidad de Informática, mismos con quienes tengo la oportunidad de trabajar en la materia de Elaboración de documentos electrónicos mediante software de aplicación.

Para cumplir con los propósitos de la primera parte de la semana correspondiente, elaboré y apliqué un pequeño cuestionario a los alumnos de los grupos que refiero previamente. Éste estuvo enfocado básicamente a conocer el gusto por el uso de Internet, la utilidad que usualmente le dan, cómo lo aprovecharían para mejorar sus conocimientos del tema que actualmente abordamos (Excel) y cómo compartirían esos conocimientos con sus compañeros.

Los resultados obtenidos permiten entender que los alumnos tienen una tendencia clara a sentirse atraídos por utilizar Internet; sin embargo, el uso que regularmente le dan es más bien con intenciones de entretenimiento que con fines académicos. De allí que resulta interesante el diseñar estrategias que permitan aprovechar esa inclinación por el uso de estas tecnologías para involucrar objetivos de aprendizaje.

A la pregunta de ¿cómo aprovecharían el Internet para mejorar sus conocimientos acerca de del tema que actualmente abordamos?, las ideas representativas del sentir de ellos tienen que ver con el uso de los navegadores, como es el caso de Google, para consultar tutoriales en los que se aborden los contenidos respectivos.

Conforme a los comentarios expresados en el cuestionario referido, los alumnos, en general, manifestaron que la forma como compartirían sus conocimientos previos y los enriquecidos por las consultas realizadas en la Red, sería mediante el uso de medios de interacción como el MSN para comunicación en línea e intercambio de correos electrónicos; mismos que servirían para resolver dudas de sus compañeros o aclarar las propias.

Una vez visualizada la oportunidad de aprovechar los recursos aludidos, para favorecer el aprendizaje, llevé a cabo las actividades siguientes durante una sesión de dos módulos: 1). Dar la introducción a un tema de Excel, 2). Asignar un tema general para investigar con el uso de Google (Construcción de gráficas en Excel), 3). Dar datos para la elaboración de una gráfica en Excel, con características definidas, 4). Fomentar la interacción mediante el uso de MSN entre ellos y un servidor para retroalimentación, 5). Revisión de los productos enviados en forma de archivo a través del mismo MSN, 6). Comentarios finales acerca de lo aprendido. Cabe mencionar lo atinado de la aplicación de esta estrategia de aprendizaje por diversas razones: los alumnos participaron de manera por demás activa, al estar utilizando herramientas y medios que les gusta manipular; la intervención del docente fue la de facilitador o guía; vieron los alumnos otras formas de utilizar el Internet, no sólo para fines de entretenimiento; requirió de una intervención mínima del profesor, solamente para dar instrucciones y atender dudas particulares; los actores del hecho educativo compartimos información y conocimientos y, considero, hubo un logro aceptable de los objetivos de aprendizaje, al menos así lo mostraron los productos obtenidos.